Joaquín Rotela: "volando sobre los Alpes franceses es como estar en un cuento"
Joaquín Rotela: "volando sobre los Alpes franceses es como estar en un cuento"
Joaquín Rotela, un entusiasta del vuelo en parapente, ha experimentado una emocionante aventura que lo llevó desde las llanuras de Vera hasta los majestuosos Alpes franceses. Hace unos años, se inició en el parapente en Argentina, aprendiendo las técnicas y secretos de volar sin motor en la montaña de El Bolsón, donde pudo contar con la valiosa experiencia de pilotos con hasta 20 años de trayectoria. Gracias a su rápido aprendizaje, pudo unirse a un grupo de parapentistas argentinos que planeaban una travesía por Europa.
Aunque la pandemia postergó su sueño de visitar el viejo continente, Joaquín finalmente pudo hacerlo realidad, y lo hizo a través de su pasión por el vuelo. Sin embargo, volar en las llanuras de Argentina presentó desafíos, por lo que recurrieron a un ingenioso sistema de "remolque con un vehículo", que los elevaba como barriletes hasta una altura de unos 300 metros, momento en que soltaban el cordel y empezaban a volar de manera independiente, buscando las térmicas de aire caliente que les permitían mantenerse en el aire durante más tiempo.
Para Joaquín, volar en parapente se ha convertido en una fuente de felicidad y fascinación, ya que, a pesar de sentirse en constante caída, es el conocimiento de las térmicas lo que los eleva y les permite prolongar sus vuelos. Descubrir el mundo invisible en el aire requiere entrenamiento, pero la recompensa es incomparable.
En sus inicios, Joaquín recibió apoyo y orientación de Ale Pachocki, vicepresidente de la "Federación Argentina de Vuelo Libre", quien también lo guio para ser parte de un tour europeo de parapente. Durante este viaje de 15 días, Joaquín y su grupo disfrutaron de una experiencia inolvidable al volar sobre los Pirineos en España, pero según sus palabras, ver los Alpes franceses desde el cielo es como estar en un cuento de hadas.
Los Alpes franceses dejaron una impresión duradera en Joaquín, quien quedó sorprendido por la organización y estructura del lugar, con pistas de despegue con césped sintético y un avanzado sistema de localización similar al GPS, que les permitía seguir la ubicación de cada piloto, incluso durante vuelos que cubrían más de 100 kilómetros. Observar paisajes y pueblos desde una altura de 2000 metros fue una experiencia maravillosa, aunque también destacó la necesidad de mantener la atención en las montañas cercanas. Para Joaquín, Francia es la meca del parapente, con cientos de velas flotando en el cielo.
En su vuelta a Argentina, Joaquín no olvida a sus compañeros y primeros instructores, Tomy Iglesias y Francisco Torterola, quienes comparten su pasión por el parapente. Su próxima aventura en el cielo los llevará a Merlo, San Luis.
Joaquín subraya que la actividad de parapente está regulada y controlada por la ANAC (Administración Nacional de Aviación Civil) y que cada piloto debe poseer su licencia correspondiente según su categoría para poder volar y planear con el viento como compañero inseparable en el vasto espacio infinito del cielo.
Con esta maravillosa experiencia en su haber, Joaquín Rotela continúa demostrando que volar en parapente es mucho más que un deporte; es una manera de conectar con la belleza de la naturaleza y vivir la emoción de volar como en un cuento de ensueño.






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